El Moncayo situado a 2315 metros conocido por ser el mítico «Monte Cano» es el techo del Sistema Ibérico. Este Parque Natural nos muestra dos caras muy diferentes.

La vertiente norte, más fría y húmeda, está llena de una gran vegetación donde destacan robledales, hayedos y pinares. Desde la cima podemos contemplar una espectacular vista panorámica, que en los días soleados alcanza los pirineos o los sistemas ibéricos.

La cara sur «cara oculta», es la que menos se conoce a pesar de que cuenta con el encanto mediterráneo de sus cuevas, peñas y barrancos. Su gran biodiversidad ha permitido que prospere una fauna igualmente rica, donde destacan las aves con más de 100 especies.

Fauna, flora, rocas, agua…, paisajes, en definitiva, en los que el ser humano ha ido dejando su huella en perfecta armonía con el territorio, aprovechando todos los recursos: bosques, pastos

 

volveratras